Cómo pintar

Acero no metálico

Bienvenido de nuevo a la masterclass de The Army Painter Academy: una serie en la que explicamos cómo pintamos una miniatura paso a paso, con imágenes de cada capa de pintura aplicada a lo largo del proceso. 

El mismísimo maestro de lo no metálico, Robert Karlsson, alias Rogland Studio, ha vuelto con más de sus maravillas tras su popularísima primera entrega, en la que exploró los metales no metálicos con oro. Ahora aborda el más común, pero omnipresente de los metales, uno que aparece en casi todos los modelos que pintamos: el acero. 

¿Cómo dar vida a un objeto de acero sin utilizar esos copos metálicos tan brillantes que conocemos y amamos? Este es el núcleo de toda pintura metálica no metálica: convertir tus acrílicos mates normales en ese brillo altamente reflectante para engañar a los ojos. Una ilusión óptica del mundo de la minipintura, y con muchos conocimientos prácticos del mundo real que la respaldan. De hecho, Robert no sólo te muestra cómo pintar un hacha de acero, paso a paso, con este estilo, sino que profundiza en la teoría básica que lo sustenta todo. Un verdadero erudito y un caballero. 

Teoría de los Metales no Metálicos

Robert: Si quieres conseguir un efecto de Metal no Metálico (MNM) más realista, primero es importante comprender la teoría que lo sustenta.

Brillante y luminoso

El aspecto del metal brillante se consigue equilibrando tres elementos principales: la zona más clara, el tono medio y la sombra. Esto te permite centrarte en la mezcla y aprender a colocar la luz correctamente.Sin embargo, el metal realista suele tener más complejidad, con múltiples luces, múltiples tonos medios y múltiples sombras, que pueden proceder de diversas fuentes de luz o de reflejos de objetos más oscuros que rodean al objeto central.

Mantener lo básico

Lo mejor es empezar practicando con formas sencillas, observando dónde incide la luz de forma natural sobre cada forma. Te darás cuenta de que, aunque puedes colocar correctamente las luces y las sombras, aún no se leerán como metálicas a menos que exageres el contraste y los reflejos. 

La forma en que una superficie refleja la luz depende en gran medida de su material y acabado. En comparación con nuestros anteriores ejemplos de formas básicas, las verdaderas superficies metálicas hacen rebotar la luz de forma mucho más intensa y nítida. Por eso merece la pena estudiar estas formas básicas y observar cómo viaja la luz sobre sus superficies. Esta práctica sienta las bases para un NMM realista. 

El final

Es importante recordar que el metal no siempre es igual, y que a menudo tienen acabados diferentes. Cuando pintes, respeta tanto al Personaje como el tipo de metal que quieres representar. Un orco endurecido por la batalla tendría una armadura maltrecha y oscurecida, en comparación con un rey, que podría mostrarse con una armadura pulida y ornamentada, acorde con su estatus. 

Tanto los metales pulidos como los no pulidos reflejan la luz, pero la nitidez y claridad de ese reflejo varía mucho. Una superficie pulida tendrá reflejos brillantes y nítidos y formas visiblemente reflejadas, mientras que una no pulida dispersará la luz, creando efectos más suaves y apagados. 

Color y tono

El metal no es sólo "gris", sino que contiene una variedad de tonos sutiles, influidos por la temperatura de la fuente de luz y el entorno que lo rodea. Por ejemplo, en un paisaje nevado, las luces y reflejos del metal se inclinarán naturalmente hacia tonos más fríos, mientras que en un desierto, los tonos serán más cálidos. 

Si tu miniatura tiene varios metales (acero, oro, bronce, etc.), debes adaptar sus colores a la misma temperatura de luz general, para que parezca que existen en el mismo mundo. De este modo, toda la miniatura parecerá cohesionada y la iluminación seguirá siendo creíble. 

Textura

El metal no siempre es una superficie perfectamente lisa. La edad, la intemperie y los daños de batalla dejan marcas que cambian su aspecto. Añadir textura a tu NMM ayuda a transmitir estas historias.

Esto puede conseguirse con pequeños puntos para las picaduras, rayas para imitar la escorrentía del agua, arañazos y desconchones para las superficies desgastadas por la batalla, patrones aleatorios para la intemperie natural o patrones ordenados para los acabados artificiales (por ejemplo, acero cepillado).

Consejos técnicos

La consistencia de la pintura también es muy importante. Si aguas menos las pinturas, tendrás marcas más duras y definidas, mientras que con más agua conseguirás una textura más suave y sutil.

También puedes variar el aspecto con un contraste más marcado entre las capas o creando un cambio sutil mediante un difuminado cuidadoso. La clave está en experimentar: distintos pinceles, consistencias y movimientos de trazo te darán resultados diferentes.

Ponerlo en práctica

Robert: Ahora es el momento de poner en práctica esa teoría con unos sencillos Metallics no metálicos. Lo mejor es que aún no necesitas saber mezclar. Por ahora, sólo pretendemos crear ese efecto brillante. Las transiciones suaves y las técnicas de mezcla avanzadas vendrán después. 

En este ejemplo, la hoja del hacha está inclinada hacia el sol. Si estuviera inclinada de otro modo, el enfoque cambiaría un poco, pero para simplificar las cosas, nos ceñiremos a la configuración más sencilla. 

NMM Steel - Principiante

Paso 1

Imprime el modelo con la imprimación de color Matt Black.

Paso 2

Aplica John Blanche Masterclass: Blanched Berry para bloquear las principales zonas de luz.Este paso consiste en trazar el brillo y establecer dónde incidirá la luz.

Paso 3

Mezcla una pequeña cantidad de Warpaints Fanatic: Demigod Flames con Matt Black para añadir un toque de calidez, y luego mezcla con John Blanche Masterclass: Ivory White hasta obtener un gris agradable y más cálido. Aplícalo dentro de las zonas bloqueadas en el paso dos, asegurándote de dejar visibles las zonas de ese paso.

Paso 4

Por último, mezcla John Blanche Masterclass: Ivory White con un toque de Moonbeam Yellow y aplícalo a las zonas más claras del reflejo.

NMM Steel - Avanzado

Robert: Llegados a este punto, hemos establecido la estructura básica del hacha con nuestra configuración NMM. Ahora deberías poder ver claramente las principales zonas de luz, las sombras y las luces trabajando juntas para sugerir una superficie metálica. 

A partir de aquí, puedes empezar a pensar en añadir más interés y detalles narrativos. Por ejemplo, unas manchas de óxido o algunos arañazos en la cabeza del hacha pueden darle un aspecto desgastado y de batalla. 

Paso 1

Aunque las pinturas Warpaints Fanatic Fresh Rust y Dark Rust Effects son estupendas, para esta maqueta vamos a utilizar acrílicos más tradicionales. Empieza usando un pincel Large Vehicle & Scenery Brush para salpicar un poco de Warpaints Fanatic Oak Brown. Limpia previamente la mayor parte, y asegúrate de evitar los bordes, para dejar un marco más oscuro alrededor de la sección. Esto crea profundidad y ayuda a que el óxido parezca incrustado de forma natural en la superficie.

Paso 2

Repite este proceso con John Blanche Masterclass: Ruddy Terra, pero en un patrón más pequeño e irregular. El contraste entre los dos colores creará un efecto de óxido más natural y estratificado.

Paso 3

Para terminar, difumina los reflejos de la hoja para suavizar las transiciones y, a continuación, añade unos finos arañazos para darle más realismo. Estos pequeños detalles hacen que la superficie parezca más desgastada y dan al hacha un aspecto creíble y de batalla.

Con eso, ¡tu hacha está lista!

No dejes de decirnos qué te ha parecido este formato de tutorial, si tienes alguna sugerencia para mejorarlo en el futuro, o incluso qué modelos quieres que abordemos. 

Si pintas tu propio modelo siguiendo una de estas guías, etiquétalo con #thearmypainteracademy ¡para compartir tu trabajo!